domingo, 17 de noviembre de 2013

Francisco Cuenca Benet

(Adra, 1872 – La Habana, 1943).

Uno de los andaluces que más y mejor contribuyeron a la defensa y difusión de
la cultura andaluza en todas sus principales manifestaciones fue el almeriense Francisco
Cuenca Benet (1872-1943), periodista, diplomático e investigador estrechamente
relacionado con el pensamiento andalucista de Blas Infante (1885-1936). En efecto,
tanto la trayectoria vital como la aportación que Cuenca Benet realizó a la cultura
andaluza están marcadas por algunos de los más destacados acontecimientos y factores
vinculados con el regionalismo andaluz y, concretamente, con el ideal andaluz
blasinfantiano, que hasta ahora no habían sido puestos en relieve.
Francisco Cuenca Benet (1872-1943) nació en 1872 en la villa almeriense de
Adra, en el seno de una familia acomodada e influyente fundamentalmente dedicada a la
banca o a los negocios de compra y venta a nivel internacional, que le permitió disfrutar
de una educación sólida y privilegiada para su época, que incluía la economía, la
música, el deporte y los idiomas. A lo largo de toda su vida, que desde 1913 se
desarrolló en Cuba, compaginó el desempeño de sus tareas profesionales, como
funcionario de Hacienda en Barcelona, empresario en Almería o Canciller de la
Embajada de España en Cuba, con el periodismo, que ejerció desde algunas de las
cabeceras más destacadas de la prensa andaluza, catalana y habanera, siempre guiado
por un profundo sentido de la justicia, así como una firme voluntad de servicio público
y de regeneración de la sociedad andaluza.
Estos mismos criterios y principios se manifestaron, en primer lugar, con su
destacado papel en la fundación en 1919 del Centro Andaluz de la capital cubana, que
seguía los pasos de su homólogo sevillano. También a través de la organización y
convocatoria de una ‘Liga Regionalista Andaluza’ en La Habana, cuya línea de
actuación partía expresamente de los presupuestos del Ideal Andaluz (Sevilla, 1915).
Pero, sobre todo, gracias a la publicación de la colección titulada ‘Biblioteca de
Divulgación de la Cultura Andaluza Contemporánea’, con la que Cuenca Benet daba
cuenta de la potencialidad intelectual de los andaluces en todas las manifestaciones de
las letras y la cultura con un doble fin: contrastar la falsa imputación de los que
suponían a Andalucía apta únicamente para molicie y, muy especialmente, para
colocarla en el lugar que le correspondía dentro de la cultura general española e
hispanoamericana.