miércoles, 11 de diciembre de 2013

Historia de Chercos.-Almeria


Chercos es un municipio español de la provincia de Almería, Andalucía. En el año 2012 contaba con 307 habitantes. Se encuentra situada a una altitud de 805 metros y a 79 kilómetros de la capital de provincia, Almería.
Originalmente, el pueblo se ubicaba a unos tres kilómetros hacia el sur cerro arriba. En los años 40 del siglo XX, el entonces alcalde Antonio Sáez Sáez decidió mudar el pueblo a su localización de hoy por ser un sitio más conveniente y estar mejor comunicado. Esta decisión causó el disgusto de algunos, quienes al principio se resistieron al cambio. Las calles de Chercos Viejo fueron restauradas a principios del siglo XXI. Varias casas del pueblo viejo, así como su iglesia, siguen siendo utilizadas por sus dueños durante los veranos y fines de semanas. En 2013 quedaban dos hermanos como los únicos residentes permanentes de Chercos Viejo, además de una colonia de gatos.
Historia de Chercos.
Chercos viejo es un salto al ayer, con todo lo que ello implica para el visitante, y es, por lo tanto, referencia inexcusable de la sierra, uno de sus lugares con mayor personalidad, tanta como las pinturas rupestres de la Piedra Labrá en medio del infernal camino de acceso (un altar que representa escenas de la vida cotidiana). Según Oliver Asín, Chercos es un topónimo que deriva del vocablo mozárabe o del árabe vulgar Yerku, que significa «la encina», aplicado al lugar, por el encinar que hubo en su entorno. Al no quedar datos ni topónimos que se puedan referir a la Edad Media, a lo largo de estos últimos siglos diferentes autores le han denominado Xercos, Chortos, Jercos, y su forma actual Chercos. Aunque tenemos que diferenciar Chercos Viejo y Nuevo. Chercos Viejo es una alquería antigua construida a cal y canto; en su momento las oficinas municipales se trasladaron al lugar llamado Las Huertas, por ser un lugar más confortable, y es de donde nace Chercos Nuevo. Se sitúa en plena Sierra de los Filabres y en el camino que une los dos pueblos se encuentra «La Piedra Labrá» o «Piedra de los Moros», primer vestigio humano en la historia de Chercos. Según García del Toro, los grabados rupestres de esta piedra tienen un carácter narrativo e historiado sin ninguna alusión estética. El grabado representa escenas de la vida cotidiana y en su conjunto podría utilizarse como ara o altar para el culto al aire libre. Data del segundo milenio a. C.
De época romana se supone el pequeño puente, a tan sólo unos metros del pueblo, identificándose una vía romana de segundo orden. Durante la Edad Media, siendo Chercos musulmán, formará parte del Estado de Filabres o Tahal, que tenía a Tahal por cabeza, y al amparo de su alcazaba se agrupaban dos docenas de aldeas, de las que quedan actualmente ocho, entre ellas Chercos. La zona fue ocupada por beréberes con carácter tribal y su presencia se constata en los restos de un castillo y un aljibe en Chercos Viejo, junto a las casas más altas. Bajo el pueblo discurre una galería que conduce a la mina de una fuente, también de dicha época. Tras las Capitulaciones de Almería en 1488, los Reyes Católicos concedieron el Estado de Tahal como señorío a don Enrique Enríquez (en 1490), tío del rey don Fernando y su mayordomo mayor. Este señorío se componía de 14 lugares, entre ellos Chercos. El siglo XVI comienza con la construcción de su iglesia bajo la advocación de Santa María, en 1505, al igual que en otros pueblos del Estado de Tahal. Posteriormente fue quemada y destruida durante la rebelión de los moriscos. Su última construcción se supone que data de mediados del siglo XIX. Al perderse el libro de Apeo y Población, que se realizó en 1577 tras la expulsión de los moriscos, no quedan datos sobre el lugar, pero, según fuentes de Simancas, en Chercos había 360 moriscos y tenía una extensión de 13,7 km. Entre 1570 y 1699, este señorío pasa por enlace matrimonial o venta al Marqués de Aquilafuente (de Alcalá y duque de Abrantes). En 1593, según visita de Jorge de Baeza y Haro, en el pueblo residían 24 pobladores con 10 casas en buen estado. A lo largo de los siglos XVII y XVIII se observa un aumento de población, según consta en el Censo de Ensenada, realizado en 1752, contando 112 casas y 428 habitantes, y pertenecía al Señorío de Muñatones y no al Marqués de Aquilafuente, como se dice en la copia del censo que se guarda en el Archivo Histórico Provincial de Almería. Se recogen los topónimos de Asperilla, Nivera, Marchalejos, Talayón, Calar, etc.
El siglo XIX se presenta con el liberalismo y la abolición de los señoríos en 1835. El pueblo, según Madoz al realizar su Diccionario Judicial en 1846, pertenece al Partido Judicial de Purchena, y su término está dividido en cortijadas denominadas del Soto, Campillo, Boquera, Gasparillo y el Cuarto. La población, entre el pueblo y las cortijadas, sumaba 583 habitantes, siendo su actividad principal la agricultura, en un terreno difícil y duro; la producción era fundamentalmente de cereales y legumbres (trigo, cebada, lentejas, garbanzos), hortalizas y cáñamo.